25 enero 2017
Sigo contando : Escrito del 18 de enero para recuerdo
Murcia, la una del mediodía, en mi camarín. No es broma: ha nevado en Murcia. Mónica, Alejandra, Brasero, Martín…, cada cual a su hora y en su Cadena, dijeron que iba a nevar en Murcia. Yo no pasaba a creerlo, pero esta mañana, sobre las doce, me llamó mi Señora desde su Club Moratalla: “Ven por mí con el coche, me dijo, que está nevando copiosamente y me puedo resbalar”.
Dejé el ordenador y vi que no era broma: caían copos como mariposas; los tejados de enfrente estaban blancos. Cogí las llaves de mi Skoda y salí cortando hacia Moratalla. El limpiaparabrisas no daba abasto a quitar la nieve que caía. Era un espectáculo. Desde 1983 no había nevado en Murcia. Mis nietos podrían tocar la nieve con sus manos.
Recuerdo que en un pueblo de Teruel, donde estrenara mi título de Maestro y pasara dos años ejerciendo, a mitad del siglo XX, dijeron que un año nevó tanto que los coches de línea tuvieron que estar quince días sin salir. Y es que Teruel, como Soria, Burgos y otras ciudades castellanas, son castigadas en extremo por el frío. Pero a grandes males, grandes remedios. En las casas había estufas de lignito y turba, que las aislaba del exterior.
Mi hija quería ir a Jumilla el sábado con amigas que no conocen la nieve. Ha pensado que allí podrán tocarla y jugar con ella. Ahora, con esta nieve que está cayendo en la capital, no sé si hará cambiar sus planes. Creo que irán de todos modos, que allí la verán en abundancia y hasta podrán hacer monigotes con nariz de zanahoria y bufandas en el cuello. Los que nacimos en el Altiplano hemos conocido grandes nevadas que todos recordamos. Cuando oigo hablar de cotas de nieve en las montañas, pienso que por debajo de novecientos metros ya la tenemos en nuestras casas.
-¿Y cómo se forma la nieve, Sebastián?
-Cuando la temperatura es inferior a los cero grados, el vapor de agua de la atmósfera se convierte en nieve. La palabra viene del latín nix, nivis. Cuando las gotas de agua se congelan, caen en forma de granizo.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario